La araña y la mosca

 

Una araña dormía en un rincón del  techo de una casa. Una mosca la miraba y quiso molestarla. Empezó  a volar cerca de ella haciendo mucho ruido con las alas.

La araña se despertó asustada  y  decidió dar un escarmiento a la mosca.

— Mosquita guapa , ven a jugar conmigo que estoy aburrida— Le dijo.

—¿De verdad quieres jugar con migo? — Contestó la mosca.

— Si vienes te invito a merendar— Respondió la araña.

La mosca que era un poco tonta voló corriendo dónde estaba la araña y sus patas se pegaron a la telaraña. La araña se comió a la mosca y siguió durmiendo.

Moraleja:

No molestes a los demás ni  hagas caso de lo que te dicen los desconocidos.     

AUTORA: Rebeca Tul